Historia de México
VIDA COTIDIANA, VESTIMENTA Y ALIMENTACIÓN DURANTE EL VIRREINATO
Una de las características que se hacen manifiestas en la época virreinal fue la trascendencia que en la vida cotidiana alcanzó la religión católica, pues al comenzar el siglo XVII, la gente nacía, entraba en la vida adulta, celebraba los principales actos de la vida familiar, participaba en las ceremonias colectivas y abandonaba el mundo de los vivos según la religión católica. Las ceremonias y las fiestas religiosas normaban las conductas en el campo y la ciudad. Los juegos, las fiestas, las actividades agrícolas, al trabajo, actos políticos, acontecimientos mundanos todo estaba envuelto en símbolos religiosos.
Una imagen venerada era la virgen de Guadalupe, que constituyó un puente entre las grandes diferencias sociales.
Por otra parte, la vestimenta de las mujeres se parecía mucho a la que usaban en la época prehispánica y también a la que visten actualmente en algunas regiones.
En el centro de México usaban el huipil, más o menos elaborado; en la zona de Veracruz el quexquémectl, con un rombo arriba del pecho y un "enredo", largo o corto, como falda.
En algunas zonas de altas temperaturas las mujeres todavía llevaban el torso desnudo, hasta que la iglesia les obligó a cubrirse. En esta época se empezó a usar el reboso para cubrir la cabeza cuando asistían a misa y también en los hombros para cubrirse del sol y del frío. Así como para cargar a los niños y transportar objetos. •
Tras la conquista, los hombres usaban camisa de algodón a la rodilla y amarrada con una faja por la cintura. Ya a principios del siglo XVII se empezó a usar el calzón de manta. Los hombres también usaban una tilma o manta en el hombro. En la medida que se expandió la cría de borregos, se hicieron mantas de lana o sarapes. Bajo la influencia del poncho peruano, se popularizó el jorongo o gabán, una manta con un ojal en el centro para la cabeza, hecha con lana de oveja. La cabeza iba descubierta, hasta en el curso del siglo llegó el sombrero de España, de paja de trigo, que después se hizo de palma.
Las clases altas y medias usaban greguescos, calzones cortos al muslo, "acuchillados", de donde sobresalía otra tela, con calzas largas; sobre la camisa se portaba un jubón grueso, en forma de chaleco o con manga larga. La camisa llevaba holanes y el cuello remataba en la muy elaborada gola o gorgolera. Se cubrían la cabeza con un gorro y poco después con un sombrero de fieltro.
Para la década de 1640, los calzones o pantalones se llevaban debajo de la rodilla con medias, ceñidos con lazos, mientras que la gola se hizo más estrecha y la camisa se adornaba con encajes y bordados. Los negros que atendían las casas de las familias pudientes debían estar bien vestidos para el servicio; los señores competían por llevar los cocheros y lacayos más elegantes.
Los oficiales y artesanos vestían de manera similar, aunque más modesta. Los operarios o peones usaban calzones de manta y camisa, jubón y sombrero. Los más pobres y los desempleados no tenían ropa y solo se cubrían con una manta o, si acaso, con un sarape raído, por los que se les llamaba "pelados".
Las casas habitacionales eran plurifamiliares y generalmente las habitaban personas de distintos estratos sociales. La parte alta era ocupada por las familias de mayor nivel social y la baja por sus sirvientes u otras personas de menor rango. Muchas familias vivían en solo cuarto, sin cocina, ni baño. Asimismo, era frecuente que la vivienda se habilitara como taller artesanal o comercio.

Comentarios
Publicar un comentario
"Por favor, sé respetuoso a la hora de comentar"